VCI
Decía San Pablo que en esta vida no debemos dejarnos arrastrar por las bajas pasiones pero al final nos mueve el mal: el pecado de la lujuria o de la codicia. La sensación de ida de pelota puede ser espectacular si no tenemos contención, si no somos comedidos. Para mí al final el sexo y el dinero son la misma energía, pero aquí ya hay algo mejor: lo que haces con el sexo, lo que haces con el dinero. Si eres esclavo de las bajas pasiones como hombre las mujeres harán contigo lo que quieran, pero como inversor los mercados te van revolcar. Tener la cabeza fría en ambos casos es muy importante. Cómo trader sé de sobra que un exceso de emocionalidad puede dar al traste con tus mejores expectativas, en el amor ocurre exactamente lo mismo.
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